
La Casa de Juego Cami está pensada como mucho más que una casita de madera para el patio: reúne en un mismo espacio una cocina de juego, lavaplatos, zona de atención tipo mostrador, utensilios colgantes y un sector lateral abierto para jugar con arena o crear nuevas escenas, convirtiéndose en un pequeño mundo donde cada rincón puede tener una historia distinta. Una primera casa, un restaurante, una tienda, una cafetería frente al mar o el lugar donde sus muñecas vienen de visita. La ventana puede transformarse en un mostrador; la cocina, en el corazón de un restaurante; y el sector exterior, en una playa, un jardín o cualquier escenario que aparezca ese día en su imaginación.
Lo especial de la Casa Cami de HobbyMarket es que no obliga a jugar de una sola manera. Un día pueden “cocinar” y servir pedidos; otro, organizar una casa; después, invitar amigos, cuidar muñecos o inventar una historia completamente distinta. Ese tipo de juego abierto favorece naturalmente la creatividad, el juego simbólico, la autonomía, la planificación y la resolución de pequeñas situaciones imaginarias.
También es una casa pensada para compartir. Su estructura abierta permite que varios niños puedan ocupar distintos sectores al mismo tiempo: uno puede cocinar mientras otro atiende por la ventana, otro juega en el área lateral y otro inventa el siguiente capítulo de la historia. Así aparecen de forma espontánea los turnos, la colaboración, la conversación y la creación conjunta de juegos.
Y probablemente ahí está la parte que más conecta con nuestras propias historias como adultos. Muchos recuerdan haber armado una “casa” con sábanas, haber jugado a vender cosas por una ventana o haber preparado comidas imaginarias con tierra, hojas y cualquier cosa que encontraran en el patio. No era importante que fuera real: lo importante era sentir que ese lugar les pertenecía.
Dimensiones del producto: 158 cm de largo x 117 cm de ancho x 135 cm de alto.
En Hobby Market ecuperamos justamente esa sensación, pero le entrega un escenario mucho más completo: un espacio propio al aire libre donde moverse, imaginar, representar el mundo de los grandes y, sin darse cuenta, construir algunos de esos recuerdos de infancia que suelen quedarse para siempre.