
Hay una edad en que sentarse detrás de un volante todavía pertenece completamente al mundo de la imaginación. Este auto cambia un poco esa frontera.
El Auto Eléctrico Infantil XL 24V Pro Rojo de Hobby Market no tiene las proporciones de un correpasillos ni pretende sentirse como uno. Con 173 cm de largo, más de un metro de ancho y dos asientos individuales, fue concebido a una escala poco habitual dentro de los vehículos infantiles: cuando un niño se sienta dentro, no siente simplemente que entró a un juguete. Siente que entró a un auto.
Y esa diferencia se nota antes incluso de ponerlo en marcha. Dos plazas separadas, retrovisores laterales, palanca con avance, neutro y retroceso, bocina en el volante, guantera y un habitáculo sorprendentemente amplio convierten la conducción en una experiencia mucho más cercana a aquello que los niños llevan años observando hacer a los adultos.
Pero su tamaño no es solamente visual. Bajo la carrocería trabaja un sistema de 24V formado por dos baterías de 12V 10Ah y dos motores tipo 550, una configuración que lo sitúa muy por encima de los pequeños autos infantiles 6V y de gran parte de los modelos 12V de entrada.
Eso permite que la experiencia también crezca con el niño. El arranque progresivo evita que toda esa capacidad se traduzca inmediatamente en un tirón brusco y permite comenzar el desplazamiento de manera mucho más natural. A partir de ahí, conducir deja de ser simplemente presionar un botón: avanzar, retroceder, orientar un vehículo de estas dimensiones y aprender a anticipar el espacio que ocupa transforma cada recorrido en una experiencia distinta.
Y hay otra diferencia que para este segmento es fundamental: el espacio. Cada asiento mide aproximadamente 29 cm de ancho y 36 cm de profundidad, dentro de un habitáculo de 75 × 72,5 cm. Eso hace que dos niños puedan compartir realmente la experiencia en lugar de intentar acomodarse dentro de un pequeño asiento anunciado comercialmente como doble.
El sistema de sonido completa esa sensación de vehículo propio. MP3, USB, AUX y conectividad Bluetooth permiten llevar música durante el recorrido, mientras el control de volumen y la bocina quedan disponibles desde el puesto de conducción.
Pero quizás la característica más especial no aparece en ninguna lista técnica. Es poder sentarse al lado de alguien. Un hermano, una hermana, un amigo. Uno puede conducir mientras el otro mira el camino, inventa el destino o espera impaciente su turno. De pronto el recorrido por el patio deja de ser solamente mover un auto eléctrico: se convierte en irse juntos a alguna parte, aunque aquella parte esté veinte metros más allá.
Dentro de un mercado en que gran cantidad de autos eléctricos para niños compiten agregando luces, sonidos y controles, este modelo juega una carta bastante más difícil de imitar: escala. Escala en dimensiones, en habitáculo, en batería, en velocidad y en la duración potencial de uso a medida que el niño crece. "Es ese vehículo que probablemente recuerden como “el auto rojo grande que teníamos cuando éramos chicos”.